Ve al veterinario ahora si
- Un sangrado que no para.
- Una herida muy grande o que se extiende rápido.
- Dolor evidente: se queja, se aparta o no deja que lo toques.
- Hinchazón en la cara.
- Decaimiento: está muy apagado, no se levanta, no quiere comer.
Si tu veterinario está cerrado, llama a un hospital veterinario de urgencias. No esperes a mañana.




